Johann Nikolaus Forkel. Vía Wikimedia Commons (dominio público).
Gotinga, 1802. Johann Nikolaus Forkel, director de música de la universidad, organista, erudito con la manía de los catálogos, publica un librito de un centenar de páginas: Sobre la vida, el arte y las obras de Johann Sebastian Bach. Es la primera biografía de Bach jamás escrita, cincuenta y dos años después de su muerte, y a la vez una de las primeras biografías modernas de un músico cualquiera. El móvil, declarado en el prefacio, no es académico sino patriótico, y debe leerse en su año: mientras los ejércitos franceses redibujan Alemania, Forkel presenta la obra de Bach como un tesoro nacional, un patrimonio inestimable que la nación debe conocer para no perderlo. La musicología alemana nace así, con un gesto de defensa cultural.
El valor documental del libro es irrepetible por una razón cronológica: Forkel llegó a tiempo de cartearse con los hijos de Bach, Wilhelm Friedemann y sobre todo Carl Philipp Emanuel, el del Versuch, y de ellos recogió lo que ningún archivo conserva: la manera en que el padre tocaba, enseñaba, digitaba, juzgaba. Los capítulos sobre Bach clavecinista y maestro son testimonio de segunda mano pero de primera calidad, y de ahí proceden la mitad de las anécdotas que todavía circulan, desde el viaje juvenil a pie para oír a Buxtehude en adelante. Cierto, Forkel escribe como abogado defensor: su Bach es ya un monumento sin sombras, y la filología posterior se ha pasado dos siglos corrigiendo fechas y leyendas. Pero sin ese librito la cadena de la memoria se habría roto: los testigos murieron en pocos años, y lo que Forkel no preguntó no lo sabremos nunca.
El libro fue una mecha lenta. Cuando, veintisiete años después, el Mendelssohn de veinte años dirigió en Berlín la Pasión según san Mateo, reavivando el culto público de Bach, el terreno estaba preparado por aquellas cien páginas y por el círculo de lectores que habían formado. Es el ejemplo más puro de un mecanismo que esta revista ya ha encontrado desmontando el mito del Big Bang: los padres fundadores no se encuentran, se construyen, y alguien tiene que hacer el primer gesto. Forkel lo hizo con las herramientas de su tiempo, la erudición y el nacionalismo, y el resultado superó a ambas.
Podéis leer el libro de Forkel íntegro en la Biblioteca de Melos, nuestra biblioteca digital: 62.597 volúmenes de música, tratados, epistolarios y biografías, para hojear, buscar palabra por palabra y descargar. Está la edición original de Leipzig de 1802, impresa por Hoffmeister y Kühnel, y la traducción inglesa de Charles Sanford Terry de 1920. Las encontráis aquí, junto a la correspondencia entre Forkel y sus editores. Las biografías modernas la han corregido en cien puntos, y todas empiezan citándola: es el mejor destino posible para un libro de historia, ser superado por todos e indispensable para cada uno.
